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Versura

Por Felipe Vázquez

No lo sabe y nace muerto y se desea

verso con tersura de jaguar bajo la luna.

Hay incluso un dolor sin clorofila, llaga

sin árbol hacia adentro. Y ya la muerte

no da vida, el águila solar

en esquirlas de frío nos acuchilla. Qué

dios no dejó por huella un mar de grietas.

Qué templo en Babel no se despeña. Muro

como tajo a la escritura, quién

no incendia su barca de serpientes. Xólotl

huye de ser en sed por el desierto, siembra

su éxodo en nosotros. Pinta con cenizas

tu cuerpo, nos fragua por dentro la sequía.

Nadie canta, se erosiona quien olvida

el canto de sus huellas -y si nada sacrifica

excepto sed, lluvia sobre lajas sin memoria.

Desuella a tu mujer, entre la hoguera

danzaré hoy vestido con su piel. Mañana

acaso de mis huesos un faisán despierte, ya

un sol más frío anochece en la escritura:

Felipe Vázquez nació en Teotihuacan, Estado de México, en 1966. Realizó estudios de Lengua y Literaturas Hispánicas en la facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Nacional Autónoma de México, UNAM. Ha colaborado en diversos periódicos y revistas nacionales. Entre otros reconocimientos, ha obtenido el Premio Nacional de Poesía CREA, en 1987, y el Premio Nacional de Poesía Miguel N. Lira en 1991. Fue becario del Fondo Nacional para la Cultura y las Artes, en la categoría de jóvenes creadores, durante el período 1997-1998. Es autor de los libros de poesía Tokonoma y Signo a-signo, publicados ambos en 1997, y de los aforismos Bitácora de invierno (1993) y De apocrypha ratio (1997).

RELiM

Revista Electrónica de Literatura Mexicana

Número uno

Octubre-diciembre de 1998

Sección: Poesía en claroscuro